Reconozco que detesto a Lan, el trato prepotente de sus trabajadores de counter, la frialdad de su servicio a bordo, la descortesia de sus asistentes en aeropuerto; siento que es una aerolínea de mierda, y ni hablar de la vileza de sus tarifas y condiciones.....
En Octubre compre unos pasajes en Peruvian Airlines, en la ruta Cusco - Lima - Cusco. Me vi obligado a cambiar la fecha de retorno. Hoy fui a la oficina de Peruvian en Miraflores, una bella y cordial chica me atendió, cambie las fechas de retorno sin problemas y sin costo!!!
grande Peruvian, el día que tengan todas las rutas tendrán un cliente 100% cautivo!!!
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viernes, 17 de diciembre de 2010
sábado, 2 de octubre de 2010
Lan 205
Desde hace unos 8 años soy cliente habitual de Lan. No soy un amante de la marca, es más, podría decirse que la detesto. Utilizo sus servicios porque, lamentablemente, para diversos destinos no hay otra alternativa.
El servicio casi siempre me parece malo. Su personal frio y distante, en el límite entre una seca cordialidad y el desdén. Eventualmente alguna aeromoza sonriente, pero siempre fria.
Sin embargo, en el vuelo Lan 205 del 1ro de Octubre sucedió algo extraño. Inesperado en Lan. Una aeromoza cordial, sonriente, con carisma, además de muy hermosa. Un ángel en vuelo. Realmente sorprendente en Lan.
Por un momento pense que estaba volando en Taca, en Peruvian o en Star Perú, donde las aeromozas (salvo excepciones) son cordiales y amables.
El servicio casi siempre me parece malo. Su personal frio y distante, en el límite entre una seca cordialidad y el desdén. Eventualmente alguna aeromoza sonriente, pero siempre fria.
Sin embargo, en el vuelo Lan 205 del 1ro de Octubre sucedió algo extraño. Inesperado en Lan. Una aeromoza cordial, sonriente, con carisma, además de muy hermosa. Un ángel en vuelo. Realmente sorprendente en Lan.
Por un momento pense que estaba volando en Taca, en Peruvian o en Star Perú, donde las aeromozas (salvo excepciones) son cordiales y amables.
lunes, 26 de julio de 2010
Sobre Celendin....
Tuve la suerte de visitar la provincia de Celendín. Estuve 4 días en la misma. Como de costumbre, me lleve una gran sorpresa.
De acuerdo con la información estadística, Celendín es una de las provincias más pobres del país. Sin embargo, lo observado es totalmente distinto, la capital de la provincia dista mucho de ser una ciudad pobre. Todo lo contrario, es una ciudad pujante, con un desarrollo comercial y de servicios muy llamativo.
De acuerdo con lo conversado con la gente, todo el desarrollo es reciente. Existen muchas explicaciones para el mismo. En mi opinión, hay algunas razones que son, ineludiblemente, las principales causas de esta mejoría:
1. La carretera. Antes, llegar a Celendín podia tomar unas 5 horas desde Cajamarca, por una trocha terrible. Ahora, se llega en unas dos horas, por una carretera afirmada en perfecto estado de conservación.
2. El incremento en el precio de la leche. El mismo ha saltado más de 40%; desde S/0.60 por litro hasta S/. 0.85 por litro. Ello ha contribuido significativamente con el incremento de los ingresos de los productores lácteos. Se observa un gran interés en mejorar la genética y trabajar en el incremento de la productividad.
3. La presencia de tres sedes universitarias en la ciudad. Lo que atrae alumnos de otras zonas y permite que los jovenes de la zona se queden en la ciudad. Los jovenes demandan servicios, mueven la economía, además de ser un agente dinamizador del cambio social que se observa en la zona.
4. Ser un enclave en la ruta hacia Chachapoyas y Kuelap. Si bien aún es incipiente el turismo, en lo personal, me resulta más agradable pernoctar en Celendín que en Cajamarca. Celendín tiene todos los servicios de Cajamarca: buenos hoteles y hostales (recomiendo el Raymi Wasi, con una cordial atención de su propietario), restaurantes (recomiendo La Reserve, con muy buenos y económicos platos), discotecas y bares (recomiendo el Orange, muy interesante, "tipo cusqueño").
5. Lamentablemente, un componente de economía sumergida, producto de la coca cultivada principalmente en Bolivar.
6. La expectativa de Minas Conga, que podría convertir a Celendín en la nueva provincia más rica del país.
Celendín es una provincia agreste pero muy bella. Desde el Marañon hasta la Puna hay decenas de paisajes hermosos. Gente muy amable. Pueblos entrañables como Chalán y La Libertad de Pallán. Y, por cierto, un pueblo hermoso como Huacapampa, la capital de José Galvez, probablemente uno de los más bellos pueblos andinos que he visto. Casas hermosas y muy bien cuidadas, gente amable, clima espectacular. Algún día volveré.
Y, la bajada al Marañon es una delicia, simplemente expectacular. Que se cuiden los amargos cusqueños, que el circuito nororiental es tan hermoso como el circuito sur. Y si Kuelap no esta aún al nivel de Machupichu, es simplemente por la falta de inversión.
De acuerdo con la información estadística, Celendín es una de las provincias más pobres del país. Sin embargo, lo observado es totalmente distinto, la capital de la provincia dista mucho de ser una ciudad pobre. Todo lo contrario, es una ciudad pujante, con un desarrollo comercial y de servicios muy llamativo.
De acuerdo con lo conversado con la gente, todo el desarrollo es reciente. Existen muchas explicaciones para el mismo. En mi opinión, hay algunas razones que son, ineludiblemente, las principales causas de esta mejoría:
1. La carretera. Antes, llegar a Celendín podia tomar unas 5 horas desde Cajamarca, por una trocha terrible. Ahora, se llega en unas dos horas, por una carretera afirmada en perfecto estado de conservación.
2. El incremento en el precio de la leche. El mismo ha saltado más de 40%; desde S/0.60 por litro hasta S/. 0.85 por litro. Ello ha contribuido significativamente con el incremento de los ingresos de los productores lácteos. Se observa un gran interés en mejorar la genética y trabajar en el incremento de la productividad.
3. La presencia de tres sedes universitarias en la ciudad. Lo que atrae alumnos de otras zonas y permite que los jovenes de la zona se queden en la ciudad. Los jovenes demandan servicios, mueven la economía, además de ser un agente dinamizador del cambio social que se observa en la zona.
4. Ser un enclave en la ruta hacia Chachapoyas y Kuelap. Si bien aún es incipiente el turismo, en lo personal, me resulta más agradable pernoctar en Celendín que en Cajamarca. Celendín tiene todos los servicios de Cajamarca: buenos hoteles y hostales (recomiendo el Raymi Wasi, con una cordial atención de su propietario), restaurantes (recomiendo La Reserve, con muy buenos y económicos platos), discotecas y bares (recomiendo el Orange, muy interesante, "tipo cusqueño").
5. Lamentablemente, un componente de economía sumergida, producto de la coca cultivada principalmente en Bolivar.
6. La expectativa de Minas Conga, que podría convertir a Celendín en la nueva provincia más rica del país.
Celendín es una provincia agreste pero muy bella. Desde el Marañon hasta la Puna hay decenas de paisajes hermosos. Gente muy amable. Pueblos entrañables como Chalán y La Libertad de Pallán. Y, por cierto, un pueblo hermoso como Huacapampa, la capital de José Galvez, probablemente uno de los más bellos pueblos andinos que he visto. Casas hermosas y muy bien cuidadas, gente amable, clima espectacular. Algún día volveré.
Y, la bajada al Marañon es una delicia, simplemente expectacular. Que se cuiden los amargos cusqueños, que el circuito nororiental es tan hermoso como el circuito sur. Y si Kuelap no esta aún al nivel de Machupichu, es simplemente por la falta de inversión.
viernes, 25 de junio de 2010
Desde Piura
Después de poco menos de dos años, nuevamente por esta cálida ciudad. A pesar del (por momentos) insoportable sol, siempre es agradable volver. Sobre todo, por la deliciosa comida.
Viaje en Oltursa, un servicio muy cómodo, con la mejor y más amable terramoza que me ha tocado en casi 20 años viajando. Para mi gusto, demasiado lento el bus, pero la seguridad manda. Recuerdo el primer bus cama al que subi, quizas hacia el año 1992; toda una novedad, justamente en Oltursa. Recorría la ruta Piura - Chiclayo - Lima. Y, gracias a esa ruta, podiamos ir de "yapa" de Piura a Chiclayo, en una tarifa que era solamente un poco superior a la de Transportes Chiclayo o Transa (hoy Línea). En esas épocas, viajar en Oltursa era todo un lujo, y era muy feliz cada vez que subia a uno de sus buses.
Como, como casi siempre que vengo, fui a comer al mercado central. Donde mi casero de siempre, en Los Delfines, un ceviche de congrio y un congrio apanado, todo acompañado por una "gordita" de Inca Kola. La cuenta, solamente veinticuatro soles. Realmente un regalo, por ese precio, en Lima, con suerte encuentras un ceviche regularon y, en Cusco, mejor no sigo, sino me pongo a llorar. El ceviche no estuvo en su nivel de siempre (hoy entre regular y bueno), pero el congrio apanado era, como de costumbre, un plato sublime. Impresionante en su sabor y textura. Recorde, conversando con mi casero, las mil veces que fui a comer cuando era aun universitario.
Grande Piura, eres ya una gran ciudad, pero mantienes el encanto de un pueblo semirural.
A
Viaje en Oltursa, un servicio muy cómodo, con la mejor y más amable terramoza que me ha tocado en casi 20 años viajando. Para mi gusto, demasiado lento el bus, pero la seguridad manda. Recuerdo el primer bus cama al que subi, quizas hacia el año 1992; toda una novedad, justamente en Oltursa. Recorría la ruta Piura - Chiclayo - Lima. Y, gracias a esa ruta, podiamos ir de "yapa" de Piura a Chiclayo, en una tarifa que era solamente un poco superior a la de Transportes Chiclayo o Transa (hoy Línea). En esas épocas, viajar en Oltursa era todo un lujo, y era muy feliz cada vez que subia a uno de sus buses.
Como, como casi siempre que vengo, fui a comer al mercado central. Donde mi casero de siempre, en Los Delfines, un ceviche de congrio y un congrio apanado, todo acompañado por una "gordita" de Inca Kola. La cuenta, solamente veinticuatro soles. Realmente un regalo, por ese precio, en Lima, con suerte encuentras un ceviche regularon y, en Cusco, mejor no sigo, sino me pongo a llorar. El ceviche no estuvo en su nivel de siempre (hoy entre regular y bueno), pero el congrio apanado era, como de costumbre, un plato sublime. Impresionante en su sabor y textura. Recorde, conversando con mi casero, las mil veces que fui a comer cuando era aun universitario.
Grande Piura, eres ya una gran ciudad, pero mantienes el encanto de un pueblo semirural.
A
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