Mi amigo Fer seria feliz en esta tierra. La pobreza que se puede observar al borde de la carretera es impresionante. Muy superior a la apreciada en otros viajes. Seguro que en Pitic o Mara habría derramado una lagrima caviar, en solidaridad por los "excluidos por el sistema neoliberal". Supongo que alejandonos de las vías de comunicación, la situación es peor, lo que con seguridad lo haría aun más feliz.
Al conversar con a gente de Juntos, con profesores, con enfermeras de las postas médicas, se descubre niveles de desnutrición impresionantes. Y, en muchas zonas, una enorme desidia de pobladores y autoridades.
Los procesos de modernización que se observa en otras provincias, en Cotabambas recien empiezan. Existe, evidentemente, un enorme incremento en la densidad y calidad vial. Sin embargo esto todavía no es suficiente. Hay celulares de claro (prácticamente todos los comuneros tienen uno), hay diversos proyectos de desarrollo, existe un significativo aporte del Fosbam, sin embargo, la pobreza llega, aun, a ser lacerante.
Fer estaría feliz, regodeandose en la pobreza y diciendo que este es un pais de mierda.
Prefiero ser optimista y llevar en el recuerdo:
- A los emprendedores de Patahuasi que sueñan con turismo vivencial e intentan aprovechar al máximo, el riego por aspersión que acaban de instalar.
- A la enfermera Gladys del centro médico de Antapunko (construido por los propios comuneros), si bien las cifras que nos mostró sobre desnutrición y anemia eran escalofriantes; su compromiso y su espiritu de lucha, me dan fe en el país.
- Al técnico agropecuario que trabaja para la Fundación Ayuda en Acción en Mara (lástima que no recuerde su nombre), sus ganas de colaborar y su predisposición por hacer bien las cosas.
- A los comuneros de Antapunko y sus ganas de seguir mejorando su "comunidad saludable".
Al final, creo que el desarrollo lo logran las personas. Hay, estoy seguro, gente que lo logrará. Lamentablemente décadas de abandono, han echado al olvido muchas generaciones.
domingo, 29 de agosto de 2010
lunes, 16 de agosto de 2010
Salvador Capitano y chemo del solar
Debo ser sincero. Cuando Capitano llegó a la U, imagine un paquete. De hecho su CV nos presenta a un técnico medio, sin logros destacables. Un tipo adecuado al presupuesto de la U.
Con el tiempo mi opinión inicial fue cambiando. Sobre la base de sus declaraciones descubri a un tipo correcto, un profesional con conocimiento y competencias. Y, si bien los resultados no son del todo óptimos, la forma en la que la U juega es infinitamente mejor que con el mezquino (pero eficaz) estilo de Reynoso.
En tan poco tiempo es improbable que Capitano se haya ganado el corazón de la hinchada. Sin embargo, este poco tiempo fue suficiente para descubrir a un técnico capaz, que aparentemente llevaba al equipo por el camino correcto.
Y ahora, la nueva mazamorra de la ¿junta directiva? trae a un técnico fracasado. Un técnico que cobrará por lo menos 3 veces más que Capitano. Un técnico sin moral, sin ética (serrucho a Uribe, serrucho a Capitano). Un técnico incompetente, un técnico apañador, un técnico marketero pero ineficaz e ineficiente.
Una lástima; como jugador y como hincha Chemo le dio mucho a la U; pero como técnico, pongo las manos al fuego que fracasará. No tiene la capacidad de trabajo y de análisis que tiene Reynoso (eso hay que reconocerlo siempre) y no tiene el pragmatismo de Capitano. Será quizas ave de paso o quizas condenara al club a una nueva etapa de mediocridad sin resultados.
Como decia mi padre, lo que mal empieza, mal acaba. Chemo, ingresa por la ventana, seguro que saldra por ella.
Con el tiempo mi opinión inicial fue cambiando. Sobre la base de sus declaraciones descubri a un tipo correcto, un profesional con conocimiento y competencias. Y, si bien los resultados no son del todo óptimos, la forma en la que la U juega es infinitamente mejor que con el mezquino (pero eficaz) estilo de Reynoso.
En tan poco tiempo es improbable que Capitano se haya ganado el corazón de la hinchada. Sin embargo, este poco tiempo fue suficiente para descubrir a un técnico capaz, que aparentemente llevaba al equipo por el camino correcto.
Y ahora, la nueva mazamorra de la ¿junta directiva? trae a un técnico fracasado. Un técnico que cobrará por lo menos 3 veces más que Capitano. Un técnico sin moral, sin ética (serrucho a Uribe, serrucho a Capitano). Un técnico incompetente, un técnico apañador, un técnico marketero pero ineficaz e ineficiente.
Una lástima; como jugador y como hincha Chemo le dio mucho a la U; pero como técnico, pongo las manos al fuego que fracasará. No tiene la capacidad de trabajo y de análisis que tiene Reynoso (eso hay que reconocerlo siempre) y no tiene el pragmatismo de Capitano. Será quizas ave de paso o quizas condenara al club a una nueva etapa de mediocridad sin resultados.
Como decia mi padre, lo que mal empieza, mal acaba. Chemo, ingresa por la ventana, seguro que saldra por ella.
El tiempo vale más que el dinero - II
Hoy me toco ir a Interbank. A la oficina de la avenida El Sol de Cusco. En menos de 30 minutos habia retirado dinero del BCP, hecho un depósito en este banco. Ido al Scotiabank, hecho 3 depósitos en este banco. Luego al BBVA Banco Continental y hecho un depósito.
Al final, la tortura de Interbank. Me sople 45 minutos en una cola que no avanzaba y me largue.
Pensando sobre el slogan "El tiempo vale más que el dinero", se me ocurren algunas alternativas:
- Es una broma de humor negro, cruel, una maldad muy bien pensada.
- El gerente de marketing de Interbank no tiene la más puta idea de lo que pasa en sus oficinas. Y, por cierto, el publicista diseña slogans vendedores sin tener en cuenta los atributos del producto.
- Interbank ha encontrado una forma de transformar el tiempo en dinero. La trasmutación perfecta. Nos roba el tiempo que perdemos en sus oficinas y lo transforma en utilidades para el grupo.
No entiendo como puede una empresa ser tan sinverguenza con su publicidad. Creyeron que poniendo a Bambaren y a la Masias en su publicidad iban a solucionar toda la lentitud de su gente y lo insatisfactorio de su servicio.
Al final, la tortura de Interbank. Me sople 45 minutos en una cola que no avanzaba y me largue.
Pensando sobre el slogan "El tiempo vale más que el dinero", se me ocurren algunas alternativas:
- Es una broma de humor negro, cruel, una maldad muy bien pensada.
- El gerente de marketing de Interbank no tiene la más puta idea de lo que pasa en sus oficinas. Y, por cierto, el publicista diseña slogans vendedores sin tener en cuenta los atributos del producto.
- Interbank ha encontrado una forma de transformar el tiempo en dinero. La trasmutación perfecta. Nos roba el tiempo que perdemos en sus oficinas y lo transforma en utilidades para el grupo.
No entiendo como puede una empresa ser tan sinverguenza con su publicidad. Creyeron que poniendo a Bambaren y a la Masias en su publicidad iban a solucionar toda la lentitud de su gente y lo insatisfactorio de su servicio.
lunes, 9 de agosto de 2010
Interbank - El tiempo vale más que el dinero
Creo que un slogan corporativo (o brandslogan para los huachafos que aman el ingles) debe, por lo menos, intentar recoger algún atributo de la marca (y la empresa detras) que representan.
En tal sentido, me parece una tremenda concha que Interbank tenga como slogan corporativo "El tiempo vale más que el dinero". Sigo creyendo que el Banco Continental es el peor del país. Pero, en Interbank se esfuerzan tanto por ser lentos e ineficientes que pareciera quieren quitarle ese "honor" al Conti.
Cada vez que mi esposa tiene que hacer algún trámite en el Interbank, es una mañana de mierda. Entiendo que el solo imaginarse las, mínimo, dos horas que pasara en cola, la ponen de un humor insoportable. En las últimas dos semanas, yo he tenido que ir dos veces a este banco, y, para darle la razón a mi señora esposa, me he pasado ambas veces, más de una hora en cola. A pesar, de que no había más de 20 personas en la misma.
Mantengo mi admiración por el grupo Rodriguez Pastor. Creo que Real Plaza, Plaza Vea, Vivanda y Cineplanet, son empresas valiosas, que contribuyen con la modernización del Perú. Pero, su banco, es una reverenda porqueria. Cualquiera que se de una vuelta por el mismo y tenga que sufrir el tiempo en cola, sabra perfectamente de que estoy hablando.
Pero, para mi, lo peor es la enorme contradicción entre la "rapidez" de su atención y su logo institucional. Tal desparpajo me suena ya a burla al público usuario. Hasta en el Continental son más rápidos, y ni hablar del BCP o del Scotiabank, que son una liebre en comparación con el Interbank.
En tal sentido, me parece una tremenda concha que Interbank tenga como slogan corporativo "El tiempo vale más que el dinero". Sigo creyendo que el Banco Continental es el peor del país. Pero, en Interbank se esfuerzan tanto por ser lentos e ineficientes que pareciera quieren quitarle ese "honor" al Conti.
Cada vez que mi esposa tiene que hacer algún trámite en el Interbank, es una mañana de mierda. Entiendo que el solo imaginarse las, mínimo, dos horas que pasara en cola, la ponen de un humor insoportable. En las últimas dos semanas, yo he tenido que ir dos veces a este banco, y, para darle la razón a mi señora esposa, me he pasado ambas veces, más de una hora en cola. A pesar, de que no había más de 20 personas en la misma.
Mantengo mi admiración por el grupo Rodriguez Pastor. Creo que Real Plaza, Plaza Vea, Vivanda y Cineplanet, son empresas valiosas, que contribuyen con la modernización del Perú. Pero, su banco, es una reverenda porqueria. Cualquiera que se de una vuelta por el mismo y tenga que sufrir el tiempo en cola, sabra perfectamente de que estoy hablando.
Pero, para mi, lo peor es la enorme contradicción entre la "rapidez" de su atención y su logo institucional. Tal desparpajo me suena ya a burla al público usuario. Hasta en el Continental son más rápidos, y ni hablar del BCP o del Scotiabank, que son una liebre en comparación con el Interbank.
lunes, 26 de julio de 2010
Sobre Celendin....
Tuve la suerte de visitar la provincia de Celendín. Estuve 4 días en la misma. Como de costumbre, me lleve una gran sorpresa.
De acuerdo con la información estadística, Celendín es una de las provincias más pobres del país. Sin embargo, lo observado es totalmente distinto, la capital de la provincia dista mucho de ser una ciudad pobre. Todo lo contrario, es una ciudad pujante, con un desarrollo comercial y de servicios muy llamativo.
De acuerdo con lo conversado con la gente, todo el desarrollo es reciente. Existen muchas explicaciones para el mismo. En mi opinión, hay algunas razones que son, ineludiblemente, las principales causas de esta mejoría:
1. La carretera. Antes, llegar a Celendín podia tomar unas 5 horas desde Cajamarca, por una trocha terrible. Ahora, se llega en unas dos horas, por una carretera afirmada en perfecto estado de conservación.
2. El incremento en el precio de la leche. El mismo ha saltado más de 40%; desde S/0.60 por litro hasta S/. 0.85 por litro. Ello ha contribuido significativamente con el incremento de los ingresos de los productores lácteos. Se observa un gran interés en mejorar la genética y trabajar en el incremento de la productividad.
3. La presencia de tres sedes universitarias en la ciudad. Lo que atrae alumnos de otras zonas y permite que los jovenes de la zona se queden en la ciudad. Los jovenes demandan servicios, mueven la economía, además de ser un agente dinamizador del cambio social que se observa en la zona.
4. Ser un enclave en la ruta hacia Chachapoyas y Kuelap. Si bien aún es incipiente el turismo, en lo personal, me resulta más agradable pernoctar en Celendín que en Cajamarca. Celendín tiene todos los servicios de Cajamarca: buenos hoteles y hostales (recomiendo el Raymi Wasi, con una cordial atención de su propietario), restaurantes (recomiendo La Reserve, con muy buenos y económicos platos), discotecas y bares (recomiendo el Orange, muy interesante, "tipo cusqueño").
5. Lamentablemente, un componente de economía sumergida, producto de la coca cultivada principalmente en Bolivar.
6. La expectativa de Minas Conga, que podría convertir a Celendín en la nueva provincia más rica del país.
Celendín es una provincia agreste pero muy bella. Desde el Marañon hasta la Puna hay decenas de paisajes hermosos. Gente muy amable. Pueblos entrañables como Chalán y La Libertad de Pallán. Y, por cierto, un pueblo hermoso como Huacapampa, la capital de José Galvez, probablemente uno de los más bellos pueblos andinos que he visto. Casas hermosas y muy bien cuidadas, gente amable, clima espectacular. Algún día volveré.
Y, la bajada al Marañon es una delicia, simplemente expectacular. Que se cuiden los amargos cusqueños, que el circuito nororiental es tan hermoso como el circuito sur. Y si Kuelap no esta aún al nivel de Machupichu, es simplemente por la falta de inversión.
De acuerdo con la información estadística, Celendín es una de las provincias más pobres del país. Sin embargo, lo observado es totalmente distinto, la capital de la provincia dista mucho de ser una ciudad pobre. Todo lo contrario, es una ciudad pujante, con un desarrollo comercial y de servicios muy llamativo.
De acuerdo con lo conversado con la gente, todo el desarrollo es reciente. Existen muchas explicaciones para el mismo. En mi opinión, hay algunas razones que son, ineludiblemente, las principales causas de esta mejoría:
1. La carretera. Antes, llegar a Celendín podia tomar unas 5 horas desde Cajamarca, por una trocha terrible. Ahora, se llega en unas dos horas, por una carretera afirmada en perfecto estado de conservación.
2. El incremento en el precio de la leche. El mismo ha saltado más de 40%; desde S/0.60 por litro hasta S/. 0.85 por litro. Ello ha contribuido significativamente con el incremento de los ingresos de los productores lácteos. Se observa un gran interés en mejorar la genética y trabajar en el incremento de la productividad.
3. La presencia de tres sedes universitarias en la ciudad. Lo que atrae alumnos de otras zonas y permite que los jovenes de la zona se queden en la ciudad. Los jovenes demandan servicios, mueven la economía, además de ser un agente dinamizador del cambio social que se observa en la zona.
4. Ser un enclave en la ruta hacia Chachapoyas y Kuelap. Si bien aún es incipiente el turismo, en lo personal, me resulta más agradable pernoctar en Celendín que en Cajamarca. Celendín tiene todos los servicios de Cajamarca: buenos hoteles y hostales (recomiendo el Raymi Wasi, con una cordial atención de su propietario), restaurantes (recomiendo La Reserve, con muy buenos y económicos platos), discotecas y bares (recomiendo el Orange, muy interesante, "tipo cusqueño").
5. Lamentablemente, un componente de economía sumergida, producto de la coca cultivada principalmente en Bolivar.
6. La expectativa de Minas Conga, que podría convertir a Celendín en la nueva provincia más rica del país.
Celendín es una provincia agreste pero muy bella. Desde el Marañon hasta la Puna hay decenas de paisajes hermosos. Gente muy amable. Pueblos entrañables como Chalán y La Libertad de Pallán. Y, por cierto, un pueblo hermoso como Huacapampa, la capital de José Galvez, probablemente uno de los más bellos pueblos andinos que he visto. Casas hermosas y muy bien cuidadas, gente amable, clima espectacular. Algún día volveré.
Y, la bajada al Marañon es una delicia, simplemente expectacular. Que se cuiden los amargos cusqueños, que el circuito nororiental es tan hermoso como el circuito sur. Y si Kuelap no esta aún al nivel de Machupichu, es simplemente por la falta de inversión.
jueves, 22 de julio de 2010
Un techo para mi pais - Perú
Hoy San Isidro estuvo lleno de chicas lindas y chicos fornidos. Como dirían mi abuela y mi madre, jovenes de buena familia. Blancos, mestizos claros, algún morocho, todos con apariencia de buena o holgada situación económica.
Estaban recolectando fondos en la colecta anual para "un techo para mi país".
El año pasado, por navidad, al deambular por Lima, pude ingresar al rastrillo navideño, a algunos mercados de pulgas, a la feria pro niños de un distrito ayacuchano de nombre ya olvidado.
En todos los casos, incluyendo a los jovenes de "un techo para mi país"; los voluntarios eran, volviendo a la terminología de matronas provincianas, "gente bien".
Creo que estas personas, que probablemente voten por Bayli (los jovenes) o Castañeda o PPK (los viejos); hacen, donando su tiempo y trabajo, mucho más por el país que cualquier hdp caviar o progre. Y, además, estoy seguro, tienen más sensibilidad social que cualquier muy bien remunerado funcionario de ONG progre.
Supongo que cualquier señora que colabore con el rastrillo o cualquier joven que, como voluntario construya una casa, han hecho por el país y por los pobres que en el viven, mucho más que Diez Canseco, Lynch, Pease, Garcia Sayan, Francke y todos los comechados progres juntos.
Estaban recolectando fondos en la colecta anual para "un techo para mi país".
El año pasado, por navidad, al deambular por Lima, pude ingresar al rastrillo navideño, a algunos mercados de pulgas, a la feria pro niños de un distrito ayacuchano de nombre ya olvidado.
En todos los casos, incluyendo a los jovenes de "un techo para mi país"; los voluntarios eran, volviendo a la terminología de matronas provincianas, "gente bien".
Creo que estas personas, que probablemente voten por Bayli (los jovenes) o Castañeda o PPK (los viejos); hacen, donando su tiempo y trabajo, mucho más por el país que cualquier hdp caviar o progre. Y, además, estoy seguro, tienen más sensibilidad social que cualquier muy bien remunerado funcionario de ONG progre.
Supongo que cualquier señora que colabore con el rastrillo o cualquier joven que, como voluntario construya una casa, han hecho por el país y por los pobres que en el viven, mucho más que Diez Canseco, Lynch, Pease, Garcia Sayan, Francke y todos los comechados progres juntos.
Los maleducados cusqueños
Hace una semana estuve unos días por Cusco. Como de costumbre, me movilizo en transporte público, que en Cusco es bastante eficiente.
Un día, regresando a casa, venían unos niños de colegio. Pidieron bajar en el segundo paradero de Ttio. Al detenerse el bus y bajar, agradecieron. Inmediatamente, un viejo cusqueño, los grito y les dijo que no debian agradecer, que era obligación de los transportistas dejarlos en el paradero.
Estoy de acuerdo, era obligación de los transportistas dejarlos en el paradero. Pero agradecer por un servicio (por más que el mismo sea remunerado) es un componente básico de las buenas costumbres y de, por lo menos intentar, un ambiente cordial en la sociedad en general.
En el norte, cuando era niño, siempre me enseñaron a agradecer a quienes me proporcionaban algún servicio: en restaurantes, en bodegas, en el servicio público. Aún hoy, cuando voy por Trujillo, Chiclayo o Piura, el por favor y el gracias son parte del lenguaje cotidiano de niños y de adultos.
En Cusco, cuando saludo o agradezco me observan como un bicho raro. Quizas el sentimiento de superioridad de los quechuas (por un fallido imperio) les coloca una viga en el ojo que les impide ser corteses y educados. Una lástima, porque un poco más de educación y cordialidad podrían contribuir con la mejora del ambiente de resentimiento y frustración que normalmente impera en la ciudad.
Un día, regresando a casa, venían unos niños de colegio. Pidieron bajar en el segundo paradero de Ttio. Al detenerse el bus y bajar, agradecieron. Inmediatamente, un viejo cusqueño, los grito y les dijo que no debian agradecer, que era obligación de los transportistas dejarlos en el paradero.
Estoy de acuerdo, era obligación de los transportistas dejarlos en el paradero. Pero agradecer por un servicio (por más que el mismo sea remunerado) es un componente básico de las buenas costumbres y de, por lo menos intentar, un ambiente cordial en la sociedad en general.
En el norte, cuando era niño, siempre me enseñaron a agradecer a quienes me proporcionaban algún servicio: en restaurantes, en bodegas, en el servicio público. Aún hoy, cuando voy por Trujillo, Chiclayo o Piura, el por favor y el gracias son parte del lenguaje cotidiano de niños y de adultos.
En Cusco, cuando saludo o agradezco me observan como un bicho raro. Quizas el sentimiento de superioridad de los quechuas (por un fallido imperio) les coloca una viga en el ojo que les impide ser corteses y educados. Una lástima, porque un poco más de educación y cordialidad podrían contribuir con la mejora del ambiente de resentimiento y frustración que normalmente impera en la ciudad.
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